Si tuviera que manejar a St. Louis con mi hermana mayor otra vez, no me dormiría a las doce de la noche. Una vez  manejamos a St. Louis para reunirnos con mi otra hermana que terminó un programa del verano en Missouri. Mis padres nos mandaron por el coche a pesar de tener dieciséis años. Antes de salir, descubrí que había un problema. Tuvimos que estar en Missouri el día siguiente después del concierto que queríamos asistir. Por lo tanto decidimos asistir y salimos tan pronto como el concierto terminó.

Salimos del concierto a las once menos cuarto de la noche, y el viaje no empezó bien. Mi hermana no supo la dirección de la carretera y no pudo leer una mapa tampoco. Es despistada a veces y fue terrible esa noche. Me dormí a las doce y media y tuve sueños buenos sobre las playas y las chicas del Caribe. Me desperté a las tres y tan pronto como los ojos se abrieron, leí que estuvimos 20 millas afuera de Cleveland, OH. Tuvimos que pasar por Colombus, OH que está 150 millas al sur de Cleveland. Por supuesto estaba muy cansado pero tuve que encontrar el camino a la carretera a Columbus. Empecé a manejar después de encontrar la ruta y pasamos por Ohio e Indiana.

Estábamos en el sur de Indiana cerca de la frontera de Missouri cuando mi hermana decidió manejar otra vez. Antes de manejar, tuvo que tomar medicina porque el ojo le dolía. Manejó por dos horas y por fin pude dormir. Por lo menos pensé que pude dormir. Mi hermana estaba cansada por la medicina y tuve que terminar el viaje.

Después de ese viaje no manejo más con mi hermana sin un sistema de navegación.